Una reforestación exitosa no empieza con la plantación: empieza con el diseño. Y no termina hasta que la supervisión confirma la sobrevivencia comprometida.
1. Diagnóstico del sitio
Antes de definir qué plantar, hay que entender dónde se planta: tipo de suelo, pendiente, exposición, disponibilidad de agua y competencia existente.
2. Selección de especies
La elección debe responder al objetivo del proyecto y a las condiciones del sitio. Priorizar especies nativas adecuadas mejora la sobrevivencia y el valor ecológico.
Punto clave
Plantar la especie correcta en el lugar correcto es el factor que más influye en la sobrevivencia a mediano plazo.
3. Supervisión y control de sobrevivencia
La supervisión cierra el ciclo: verifica en terreno que lo plantado sobrevive según lo comprometido y dispone reposiciones cuando corresponde.
En DPZ Consulting abordamos la diseño y la supervisión de reforestaciones como un servicio acotado, con producto, plazo y alcance definidos.